La ciencia necesita de más niñas y mujeres para resolver los desafíos que presenta actualmente la sociedad. Sin duda, desde su perspectiva es posible abordar y garantizar que las disciplinas STEM garanticen un desarrollo sostenible que involucre a todas y todos. Por ello, 3M, en su esfuerzos por garantizar una mayor diversidad en estos campos, y con ello empoderar a niñas, jóvenes y mujeres reconoce a las 6 mexicanas ganadoras de la edición 2022: “25 Mujeres en la Ciencia Latinoamericana”.
Sin más preámbulo, ellas son las 6 científicas mexicanas que hoy hacen historia, con sus proyectos inspiradores y de impacto social para mejorar la vida de las personas en América Latina. ¡Conócelas!
1. Blanca Noemí Zamora Mendoza:
¿Qué hace falta para que más niñas se acerquen a la ciencia?
“Aun que los medios digitales son una herramienta extraordinaria para el aprendizaje en los niños, creo que desagraciadamente es muy difícil equilibrar y dirigir adecuadamente la gran cantidad y variedad de contenidos que pueden ver. Considero que con el desarrollo de programas que hagan volver un poco a las actividades manuales, cara a cara, experimentar con las propias manos y mostrar modelos de mujeres en la ciencia desde los libros de primaria, conferencias periódicas y permanentes en las escuelas sobre ciencia para niños de podrían ser algunas estrategias que podrían inspirar a más niñas ya que los empleos del futuro se encuentran en estas áreas, en las que las mujeres han estado históricamente subrepresentadas”.

¿Crees qué hay suficientes mujeres en el campo en el que te desarrollas?
“En el laboratorio donde actualmente me desempeño, afortunadamente el 90% de las integrantes somos mujeres y aun que esto es ya un buen avance, esto no significa que vivamos exentas de la hegemonía masculina, pues en nuestra cultura aun permea de forma importante y a veces de formas imperceptibles. Por otro lado, hablando de cifras sabemos que a nivel mundial el 29% de los investigadores STEM son mujeres, así mismo de los y las galardonados(as) en recibir el premio nobel a lo largo de la historia, tan solo el 3% han sido mujeres. Esto evidencia claramente la subrepresentación de la mujer en la ciencia históricamente”.
2. Sandra Santuario
¿Crees qué hay suficientes mujeres en el campo en el que te desarrollas?
“No, definitivamente no existe aún una equidad en el tema de investigación en el área de la salud. Por ejemplo, para el 2021, en la Escuela de Medicina y Ciencias de la Salud donde estoy adscrita actualmente, éramos 77 investigadores miembros del Sistema Nacional de Investigadores, de los cuales solo 25 somos mujeres (aproximadamente el 32%)”.
¿Existe paridad en las áreas STEM?
La paridad de género, en mi opinión, estÁ en desarrollo, se han hecho grandes avances en el tema a nivel mundial, sin embargo, aún existe una brecha grande entre las oportunidades laborales entre hombres y mujeres, y es difícil cambiar la mentalidad de la población en nuestro país, donde aún se considera al género femenino con menores capacidades físicas e intelectuales. Esta brecha se hace aún más grande en puestos de mayor jerarquía, donde aún es menor la representatividad femenina en puestos gerenciales o directivos.

3. Natalie Millán
¿A qué edad te diste cuenta de que amabas la ciencia?
“Desde muy temprana edad recuerdo estar interesada en los fenómenos de la naturaleza, tratar de explicar el color de las flores, observar la luna y preguntarme ¿por qué está flotando en el universo? Recuerdo a los 4 años querer ir al kinder porque para ese entonces mis hermanas, 6 años mayor que yo, ya iban a la escuela y me encantaba escuchar cuando mi mamá les ayudaba con la tarea de la primaria, sobre todo conceptos de ciencias naturales y era por eso que yo quería ir a la escuela para poder aprender más de lo que leía en los libros y enciclopedias de la casa”.
¿Qué hace falta para que más niñas se acerquen a la ciencia?
“Dejemos de instalar en la cabeza de una niña la idea de que su único propósito en la vida es verse bien, cumplir con estándares de belleza y tener hijos solamente por presión social y no por elección. Realmente abrir la posibilidad de que hay una gran diversidad de roles que puede realizar y también sentirse realizada como mujer. Vivimos reconociendo solamente a la mujer como dadoras de vida pero no por todo lo demás que tiene por ofrecer”.

4. Alma Delia Báez González
¿A qué edad te diste cuenta que amabas la ciencia?
“A los 9 años, después de escuchar en una clase de ciencias sobre el efecto de la temperatura en el crecimiento de las plantas, envolví unas nueces en papel de aluminio y las coloqué en el refrigerador de mi casa para ver si la temperatura las ayudaba a germinar. Mi madre me dio la libertad suficiente para realizar mi experimento a pesar de que ocupaba espacio en el refrigerador”.
¿Piensas que de niña te hicieron falta científicas mujeres a seguir?
“En las clases de ciencia mencionaban los grandes descubrimientos: la electricidad, el telégrafo, etc., y todos eran atribuidos a hombres. Recuerdo que la primera vez que escuche el nombre de una científica fue el de Marie Curie, pero siempre la mencionaban como los esposos Curie”.

5. Iridian Cruz
¿Alguna vez estuviste a punto de abandonar tu sueño?
“Si llegue a pensar el inclinarme por otra profesión, al observar la desigualdad que sigue existiendo entre un hombre y una mujer en el ámbito laboral y en la poca visualización que tiene un proyecto realizado por una mujer”.
¿Qué hace falta para que más niñas se acerquen a la ciencia?
“Inspirarlas, mostrarles que existen más mujeres en la ciencia que hay igualdad, que ninguna profesión tiene género, que nosotros como mujeres somos capaces de lograr cualquier cosa y cumplir nuestros sueños”.

6. Paola Castillo
¿Crees qué hay suficientes mujeres en el campo en el que te desarrollas?
“No, la virología por si sola es un campo difícil de estudiar y la mayoría de los puestos importantes o grupos de investigación consolidados en esta rama están encabezados por hombres”.

¿Existe paridad?
“Definitivamente NO, cuando decides ser madre, debes abandonar muchas de las actividades relacionadas a la investigación, o bien aceptar que tienes menos tiempo para la crianza de tus hijos, esto hace que exista un retraso involuntario y mayor exigencia hacia las mujeres investigadoras”.


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